Obesidad y mala pisada Vs Tonicidad y cuerpazo

Cambia hábitos negativos por hábitos positivos ¡Vale la pena!

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La obesidad es un problema de salud muy grave en nuestro país y la mala noticia es que en esta última década, le ganamos a Estados Unidos, que tenía también ese problema de salud como número uno. De acuerdo a estudios realizados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en su informe, en lo tocante al Panorama de la Salud 2017, la población en México tiene Obesidad y sobrepeso en un 72.5%, dividiéndose en un 33.3% los pacientes con obesidad y en un 39.2% con sobrepeso.

Muchos de nosotros podemos pensar que este problema no nos afecta, porque no estamos gordos, sin embargo, la tendencia a la obesidad por el sedentarismo, la falta de ejercicio y la mala nutrición nos ponen en peligro inminente de pasar a formar parte de estos porcentajes, que a decir verdad, no solamente son alarmantes, también nos hacen reflexionar sobre cómo será nuestra calidad de vida en unos años. La calidad de vida de nuestros familiares y de nuestros hijos.

Además debido a que en México la diabetes es también un problema prioritario en el rubro de salud a nivel nacional, el panorama luce desolador. Pero ¿qué es lo que podemos hacer? Primeramente procurar cambiar hábitos negativos, por hábitos positivos. Esto es: Eliminar de nuestra dieta la comida “chatarra” que no solamente nos sube de peso, también nos intoxica con colorantes dañinos por sus químicos, que se ha comprobado que además son cancerígenos. Una forma inteligente de saber qué comer es recurrir al Plato del Bien Comer, que es un indicador fácil y sencillo para saber cómo alimentarnos: Verduras y frutas – leguminosas y alimentos de origen animal – cereales y aprender a combinarlos.

Una vez resuelto el asunto de la nutrición, pasemos al ejercicio. No se trata de ponerse a hacer abdominales y sentadillas sin medida ni clemencia. Lo que hace falta es disciplina, orden y dar ese paso necesario, para tener un cuerpo tonificado, lo que traerá como consecuencia, que nuestra apariencia mejore en todos sentidos. Si realizamos bien los cambios de hábitos, veremos que se cumplen las premisas: “Cómo es adentro, es afuera y como es arriba, es abajo.”

Y ya que estamos hablando de abajo ¿cómo andan esos héroes anónimos que te llevan a todos lados y soportan tu peso – lo que decíamos antes, a veces excesivo – y que cuando protestan, nadie les hace caso… Sí, nos referimos a tus pies. Que deberían ser los primeros, pero tristemente los relegamos al último lugar. Los traemos siempre prisioneros en zapatos que, muchas veces, provocan problemas, porque no son los adecuados en cuanto a horma y material, porque son demasiado altos o porque son demasiado planos, provocando callosidades, ampollas, lesiones y deformidades. Hay zapatos que son verdaderos instrumentos de tortura. Pero todo eso puede cambiar.

Y es que en esto de mejorar de todo a todo, de tomar en cuenta la obesidad, la tonicidad y el cuerpazo, no podemos olvidar la pisada. Si tenemos sobrepeso lo más probable es que estemos pisando mal. Es decir, que nuestro apoyo plantar no esté equilibrado, lo que provoca que carguemos ese peso excesivo más hacia un lado o hacia otro,  lo que ocasionará que nos sintamos doblemente cansados.

Pese a todo, insistimos y queremos tener un cuerpazo. Piernas libres de várices y celulitis, torneadas, sexys, pero ¿y los pies? Hay que subrayar que las rutinas para estilizar y tonificar las piernas comprenden ejercicios aeróbicos y dentro de éstos están correr, trotar, bailar, caminar pero ¿y el impacto? ¿La repercusión en  articulaciones? De eso casi no se habla y es de vital importancia.

No podemos subir una escalera desde el cuarto escalón, debemos hacerlo desde abajo y como abajo están los pies, que son la base de toda nuestra estructura, hay que empezar por lo primero y eso es, saber cómo pisamos.

Afortunadamente la tecnología ha puesto al servicio de la salud estudios que no son incómodos ni invasivos, pero sí precisos. Antes, cuando se presentaba alguna molestia en pies, se acudía con el ortopedista, quien entintaba el pie y sacaba una impresión del mismo, en papel. Ahí analizaba la huella, que no el pie,  y veía si había mucho arco, si no lo había, etc., pero ese estudio era estático y no lograba reflejar todo lo que el pie podía revelar.

Actualmente un estudio de pisada es dinámico, es decir se realiza caminando en una plataforma que tiene sensores que van reflejando la forma en que se comportan nuestros pies. Todo se valora, la forma en que apoyamos el talón, la forma en que se distribuye el peso corporal en la planta del pie; dónde apoyamos más, dónde apoyamos menos, cómo está la alineación de los tobillos, de las rodillas, en relación a la cadera y de ahí para arriba. Por eso es que la pisada tiene todo que ver con la postura.

Toda esa información que se obtiene de un estudio profesional de pisada y marcha, es valiosísima para poder ahora sí, dar ese paso decisivo y modificar los patrones negativos de nutrición y sedentarismo que hemos venido arrastrando por años. Si ese estudio nos lo hubiéramos hecho antes y hubiéramos usado plantillas inteligentes, tal vez nunca hubiéramos sabido lo que era un dolor de espalda baja. Y es que ese estudio en los niños es preventivo y en adultos es correctivo.

Entonces, antes de entrar al gym, antes de comprar ropa deportiva para salir a trotar; antes de ir a la clase de zumba; antes de saltar la cuerda, para salir con la  cintura más pequeña, las pompas más arriba y los brazos y piernas bien marcados, hay que checar cómo están los pies, porque en realidad son los que soportarán el tiempo de rutina que indique el entrenador.

Logra en verdad ese cambio y acércate a nosotros. Descubre todo lo que puedes hacer hoy  por tu salud y desde luego, por tu imagen. Este es el momento decisivo para lograrlo todo ¡empezando desde abajo!  

Una postura correcta

Una postura correcta te quita ¡años de encima!

Muchas veces vemos a personas jóvenes que como resultado de una mala postura, lucen encorvadas, desgarbadas, lo que provoca que aparenten más edad de la que en realidad tienen. Ese problema, generalmente viene desde la adolescencia. Las mamás parecían disco rayado con la letanía: “Párate derecho, no te jorobes”, lástima que muchos no las escucharon y ahora sufren las consecuencias de esa mala postura: Dolor de espalda, inclusive problemas de intestino, ya que al estar sentado en una mala posición, se comprime la parte baja del abdomen, lo que interfiere con el correcto funcionamiento intestinal, eso sin descontar que cuando el esfuerzo en general, ya sea al cargar algo, al subir escaleras, o simplemente al caminar lo hace la columna, los músculos del abdomen se tornan flácidos y como resultado, también se expandirá la barriga; ni qué decir de la aparición de una giba o indeseable protuberancia que empeora la situación, porque además y por si fuera poco, afecta la autoestima en gran medida, sin descartar dolor en las cervicales.   

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Lo que mucha gente ignora es que esa mala postura no es solamente un problema estético que nos hace ver más viejos, cansados, sin garbo e inseguros. Tampoco es un problema aislado, porque al afectar directamente a la columna vertebral,  puede provocar también problemas en rodillas, cadera, cintura y de no atenderse, esas molestias pueden llegar a convertirse en dolores crónicos.

La mala postura puede incluso hacer que proyectemos lo que no queremos, es decir, que adoptemos la típica “postura del fracasado” del “perdedor”. Los hombros caídos, la cabeza baja, el cuerpo encorvado en general y los hombros encogidos en dirección al pecho. Incluso la persona se minimiza porque cuando tiene una mala postura hasta se ve de menor estatura, cuando en realidad no es eso lo que queremos proyectar de nuestra esencia y personalidad  en los demás.

Parece increíble que todo esto tenga que ver con la postura, pero la seguridad y el aplomo, incluso el verse más joven por el garbo con el que se camina y lo erguidos que nos mostremos, son factores determinantes en el impacto que una persona pueda provocar en los demás. Eso justamente es parte del lenguaje no verbal, es decir del lenguaje corporal; de lo que decimos con el cuerpo y mostrarse encorvado e inseguro es lo más lejano a una persona segura de sí misma, exitosa y que sabe hacia dónde va en la consecución del éxito en todos aspectos. Si nuestro cuerpo habla por nosotros, entonces es importante que cuidemos lo que dice.

De ahí que se haga determinante saber qué es lo que afecta nuestra postura. Como hemos visto hay distintos factores, sin embargo hay un eje principal y ese es la columna vertebral, misma que tiene algunas curvaturas que son normales, pero cuando hay curvaturas anormales, es que aparecen problemas como la escoliosis que es una rotación de la curva de la columna vertebral en forma de “S”, presentando en su sintomatología generalmente dolores intensos. Igual ocurre cuando hay una hiperlordosis, que es una curvatura aumentada que puede localizarse en la zona lumbar o cervical.

Por otra parte, la postura tiene una estrecha relación con la forma en que pisamos. Esto significa que en primera instancia los pies tienen que estar bien alineados, bien puestos en el piso, para que al pisar no se afecte el equilibrio de toda la estructura ósea.

Un pie normal es flexible, al caminar se adapta al terreno y puede pisar con seguridad. Ahí es cuando entran en juego los 26 huesos del pie repartidos en tres articulaciones y en tres puntos que son el tarso, metatarso y las falanges. De hecho los pies constituyen la cuarta parte del total de los huesos del cuerpo humano. Al correr los pies soportan tres o cuatro veces el peso corporal de una persona. Por eso es que otro problema, inclusive para la postura, lo constituye también la obesidad, ya que al tener que soportar el peso corporal en la región plantar, si no está bien distribuido ese peso, entonces hay sobrecarga en algunos puntos y eso hace que el equilibrio sea más difícil de guardar.

Por eso es que cuando un pie no tiene flexibilidad, es decir la  pisada segura, cuando es un pie rígido, eso contribuirá para que se pierda el balance natural del cuerpo y al pisar mal, estaremos afectando toda la estructura, que hará esfuerzos extras por mantener el equilibrio y ahí es donde vienen las alteraciones y las patologías.

Otros problemas que afectan la postura se deben a que al caminar, colocamos los pies hacia adentro, o por el contrario, hacia afuera. El cuerpo en relación a su sistema músculo esquelético está interconectado, por lo que si desde la base del sistema, es decir los pies, no hay equilibrio y balance, o sea un  valor estándar, entonces con toda seguridad estaremos enfrentando problemas como callosidades y dedos en garra, ni qué decir de la pisada pronadora – que se identifica porque el arco plantar casi desaparece, los tobillos tienden a ir hacia adentro y hay una tendencia a juntar las rodillas -. O por el contrario, los tobillos tienden a ir hacia afuera y aunque se junten estos, no es posible unir las rodillas. Aquí la presión o carga del peso corporal recae sobre la parte externa de los pies. Lo que obviamente afectará la postura.

El uso de tacones puede afectar la postura en gran medida, ya que entre más alto sea el tacón, más impulsará el cuerpo hacia adelante, provocando una hiperextensión lumbar para hacer equilibrio al caminar. Los caprichos de la moda exigen tacones muy altos, entonces el esfuerzo es tremendo y lo peor, no lucimos una postura correcta, sino una afectada por dolor en la espalda, rodillas y dedos de los pies. Mejor usar selectivamente los tacones, para tener una postura correcta, dando pasos seguros hacia una salud integral. Acércate a nosotros y disfruta de ¡verte y sentirte bien!

Salud y belleza como estilo de vida

Nos cuidamos todo, pero ¿y los pies?

Estamos en el siglo XXI y una de las premisas por la que casi todos hemos apostado es que la salud puede traducirse en belleza y ¡es cierto! En la medida en que cambiemos nuestra forma de alimentarnos; en la medida en que disciplinemos nuestro horario de sueño; en la medida en que trabajemos sin caer en sacrificios (que además no llevan a nada sino a desarrollar una gastritis y colitis por tanta auto-presión); en la medida en que dejemos la zona de confort y nos esforcemos para hacer ejercicio, sin que para ello sea un requisito la edad. Hacer ejercicio con energía, con soltura, con la mente despejada y en paz, veremos los resultados en nuestro organismo de manera integral y eso incluye el “por dentro” y el “por fuera” de nosotros mismos.

Es decir, la belleza traducida ya en salud, se asoma por la piel, los ojos, los labios, la sonrisa, la figura, la postura, el cabello. Saludables de pies a cabeza. Reflejando justamente esos buenos hábitos, en lo que ahora hemos dado en llamar: “Estilo de vida”. 

Anteriormente los “estilos de vida” tenían otras connotaciones: Si eras “bohemio”, significaba que eras trasnochador, desordenado, sin disciplina alguna para llevar a cabo ninguna tarea en particular. Criaturas nocturnas, cuajadas en el día, esperando para atacar de nuevo en la noche. Obvio, las desveladas, los cigarrillos, una alimentación sin estructura, las malpasadas, todo formaba parte del pasaporte a una enfermedad o problema respiratorio, sin escalas.

Si por el contrario, el estilo de vida era de “obsesionado por el Gym”, las cosas tampoco eran las mejores. Primero resistencia a ir al gimnasio. Por timidez, por tiempo, por trabajo, por los niños, por la pareja, por lo que sea. Después, una vez que se siente el resultado de los ejercicios de cardio en el cuerpo, en las piernas,  la motivación es otra y a desarrollar músculos y usar camisetitas sin manga. Ellos y ellas, imponiendo respeto con musculaturas tan marcadas como las de un luchador. Tampoco es lo idóneo. No hay que pasarse. El equilibrio es el mismo en todo y para todos. 

Los ecológicos, naturistas, holísticos, vegetarianos, macrobióticos, chamánicos,  veganos y orgánicos tienen otro estilo de vida. No consumen nada que tenga origen animal y su salud parece ser buena, porque al ser tan cuidadosos en eso,  también lo son con los químicos conservadores, colorantes, endulzantes y demás, que contienen la mayoría de los alimentos que ahora consumimos. Al ser naturistas buscan precisamente alimentos que garanticen una buena nutrición.

Los hipsters, millennials, chavo rucos y todas las tribus urbanas, también tienen un estilo de vida y este es, no importa su edad ni apariencia, con el que se sienten más cómodos. Usan tenis, pero también van bien vestidos a la ópera, con zapatos de marca, pantalones de marca, camisa de marca, corbata de marca. Lentes de marca y reloj de marca. Se lanzan de escapada a playas no muy conocidas y santuarios naturales, para convivir y liberar tortugas o si el objetivo turístico es otro, se quedan en un hostal muy chic para conocer el centro histórico y van a una que otra cata de vino, pues están conscientes de los beneficios del vino con  sus propiedades antioxidantes y saben que una copita diaria baja el colesterol.

Todos, como hemos visto, tienen peculiaridades y se sienten orgullosos de ellas, sin embargo hay un factor que comparten, sin menoscabo de sus características: La salud y la belleza como estilo de vida. En todas estas categorías la salud viene a ser belleza. Si la nariz no funciona bien porque el tabique está desviado, pues para eso está el Otorrinolaringologo, quien de paso puede solicitar apoyo de un cirujano plástico para que la nariz, una vez resuelto el problema estructural, sea tan funcional como estética.

Si el sobrepeso es el punto mortificante y ninguna dieta ha dado los resultados esperados, pues entonces hay que ir con el Gastroenterólogo y solicitar un cinturón gástrico. Muchos famosos lo traen y no lo dicen. Que si los dientes en lugar de estar parejitos y blancos, están chuecos y la persona siente que tiene baja la autoestima por ello, pues ya hay centros de cosmetología dental para que todos tengan sonrisas perfectas.

Si el cabello es el punto, no hay problema, ahora los calvos prematuros o los que lo son por herencia, pueden recurrir al injerto de cabello. Molesto, pero muy socorrido, principalmente en personas cuya imagen es pública.  Hay que sentirse y verse bien. Porque no es lo mismo una melena tupida que peinarse los mechones en distintas direcciones para disimular la falta de cabello. La medicina y la estética, como vemos van de la mano. Las morenas se vuelven rubias, las rubias quieren ser pelirrojas, las  lacias sueñan con una melena rizada. No importa el requerimiento, todo se puede hacer.

Por qué entonces no hacer esas modificaciones que mejoran tanto la calidad de vida, yendo de abajo hacia arriba. Hay personas que están pendientes de su cabello, de sus ojos, de su  sonrisa, de su piel. De su cintura, del nivel del pecho, de la tonicidad en brazos y piernas. El vientre en su lugar, las pompas cada vez más arriba; pero se olvidan de la base de la salud que son ¡los pies!

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Cuidar los pies no es tener las uñas esmaltadas y los talones humectados, es valorar el papel que juegan en nuestro cuerpo. Nos soportan todo el día y nos llevan a todos lados, pero cuidarlos no es usar zapatos caros. Entonces en lo tocante a un estilo de vida saludable y una apariencia bella, ¿en dónde se deberían ubicar los pies? La tecnología ha hecho maravillas en ese rubro y si una mala pisada afecta toda la estructura, hay dolor y molestia al caminar, existen formas de corregir el problema, sin usar zapatos ortopédicos. Descubre la cultura del cuidado de la pisada y la postura, eso ¡también es lo de hoy! Acércate a nosotros. 

8 Consejos para empezar a ejercitarte

¿Estas listo para incorporarte a la vida saludable?

Antes de comenzar, te sugerimos respetar los siguientes 8 consejos básicos para  evitar lesiones que pueden entorpecer el cumplimiento de tus metas.

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1- Calentamiento

El calentamiento antes de comenzar a hacer ejercicio prepara al cuerpo, no sólo físicamente sino también mentalmente. Los beneficios de realizarlo son: mayor flujo de sangre y oxígeno a los músculos, mayor flexibilidad (si hace estiramiento) y mayor relajación y concentración. El calentamiento debe incluir distintos tipos de ejercicio, como trotar, estiramiento suave y un poco de ejercicios de resistencia. Es muy importante estirar los músculos que va a usar durante su ejercicio. La duración del calentamiento y su intensidad dependerán del nivel de ejercicio vas a realizar. En general, debe durar al menos 15 minutos, tiempo suficiente para comenzar a sudar pero sin sentirse cansado.

 

2- Asegurate que el ejercicio que vas a realizar concuerda con tu físico

Es muy importante estar al corriente de nuestra salud y de nuestros límites antes de realizar cualquier actividad física. Hay que escuchar a nuestro cuerpo y saber cuando detenerse. Comienza lentamente y aumenta en forma gradual, esto ayudará a evitar alguna lesión.

 

3- Calzado Adecuado

Existe una gran variedad de modelos de tenis en el mercado y saber cuáles comprar puede resultar difícil. Te recomendamos  que el calzado cumpla con estas características:

Transpiración para que el pie esté siempre “fresco”.

Amortiguación de acuerdo al peso y talla del usuario para minimizar el riesgo de lesiones articulares por los impactos sobre las superficies donde se practica el deporte.

Durabilidad del producto que está relacionada directamente con la superficie o terreno sobre el cual se practica el deporte.

Asegurate que tu calzado sea neutro ya que existen variaciones en los tipos de calzado; sin embargo cada pie es diferente y utilizar un calzado con cuña pronadora o supinadora puede causar lesiones irreversibles. En caso de que desgaste el zapato de manera irregular o tengas dolores intensos en los pies, tobillos, rodillas, cadera o espalda; te recomendamos asistir con un especialista de la pisada para que te evalúe. Hoy en día existen tecnologías muy avanzadas que te permiten determinar si tu patrón de marcha es correcto o existe alguna alteración que puede estar ocasionando dolor.

Cada deporte tiene características básicas y por eso cada día el desarrollo de calzado deportivo se especializa más para poder brindar a los deportistas mejores condiciones de desempeño.

 

4- Alimentación Saludable

Comer los alimentos adecuados después de una sesión de ejercicios ayuda a recuperar la energía y proporcionar proteínas para ayudar a reconstruir y reparar cualquier tejido muscular dañado. Si no comes suficientes carbohidratos, tu cuerpo obtendrá la energía de grasas y proteínas cuando haces ejercicio y te sentirás  fatigado lo que puede llevar una lesión.

 

5- Hidratación Abundante

Es muy importante mantenerse hidratado antes, durante y después de realizar cualquier actividad física.Cuando se hace ejercicio generalmente se pierde mucho líquido, especialmente si estas haciendo ejercicio  en un ambiente caluroso. Asegurate de reponer los líquidos que has perdido durante el ejercicio.

 

6- Descansar Correctamente

Es importante tomarse días de descanso en el programa de entrenamiento semanal para ayudar al cuerpo a recuperarse. Intenta ejercitar distintas partes del cuerpo en días consecutivos.

 

7- Utilizar Protecciones

Si la actividad física que vas a realizar implica algún riesgo adicional, ya sea caerse de la bicicleta o golpearse la cabeza con una pelota, deberás usar equipo de protección. Existe una enorme variedad de productos en el mercado para proteger casi cualquier parte de tu cuerpo, pero no basta con usar la protección: debes asegurarte de que te quede correctamente y procurar no correr riesgos adicionales.

 

8- Ejercicios de Recuperación

La recuperación es una parte esencial de todo programa de entrenamiento y es importante para ayudar a maximizar el rendimiento y a reducir el riesgo de lesiones.

Después de hacer ejercicio se debe realizar entre 5 a 15 minutos de enfriamiento. Esto implica una actividad suave, como caminar y estirar los músculos que ha usado mientras hacía ejercicio. El estiramiento mejora y mantiene la flexibilidad, lo cual puede ayudar a evitar las lesiones