Higiene postural

Los pies son nuestros cimientos, la base de nuestra estructura

Una buena postura existe cuando existe un equilibrio musculo-esquelético que protege a las estructuras de sostén del cuerpo ante una lesión o deformidad progresiva. Nuestros pies son nuestros cimientos y en la medida que los cimientos no apoyen bien tendrán un efecto en toda nuestra estructura ósea sobre todo en la zona baja de la espalda.

La postura es un patrón aprendido que se puede modificar a través de:

  • Ejercicios y fortalecimiento muscular.
  • Conocer y concientizar la correcta alineación del cuerpo.
  • Uso de plantillas personalizadas que equilibren y armonicen las cargas de los pies.

Una buena postura ayuda a balancear el cuerpo de forma eficiente y evita poner más presión en algunos huesos y músculos. A través del estudio baropodométrico se manifiestan las disfunciones y las patologías permitiendo cuantificar la distribución del peso corporal sobre los pies. Estos datos nos permiten manufacturar con alta tecnología plantillas personalizadas para normalizar cada punto de apoyo del pie logrando mayor equilibrio corporal y una mejor alineación postural. Recuperar una buena postura es fundamental para invertir los efectos del envejecimiento, tanto en el aspecto funcional como en el estético. De lo contrario nuestra calidad de vida se verá eventualmente afectada por dolor en diferentes zonas del cuerpo y falta de movilidad.