El cuidado de los pies además de estético, también debería ser médico

• El 50% de los mexicanos tienen pie plano

Los pies son los que soportan nuestro peso todo el día, nos llevan a todos lados y pese a todo, los pies son la parte del cuerpo más olvidada. Su cuidado no debería ser únicamente estético, también médico, para caminar correctamente y así estar con los pies, bien puestos en la tierra.

La valoración de la biomecánica del pie, permite estudiar la pisada.

La valoración de la biomecánica del pie, permite estudiar la pisada.

En Europa el cuidado de los pies es toda una cultura. Y en México existe Piédica, institución orgullosamente mexicana, dedicada al estudio de la pisada y la postura, desde hace ya más de dos décadas, por lo que ahora estamos claros de que el cuidado de los pies, es vital a cualquier edad, porque nos permite gozar de una óptima salud estructural o bien nos permite tener una mejor calidad de vida. Piédica nació como una respuesta a los problemas de salud de los pies. Su sistema de diagnóstico es por medio de la tecnología más avanzada. La valoración de la biomecánica del pie, se realiza a través de una plataforma con sensores, es decir un baropodómetro, que permite estudiar la pisada, desde todos los ángulos; en movimiento y sin margen de error. De esta manera se pueden tratar afecciones como: Pie Valgo (es el que orienta la cara plantar hacia el borde externo de los pies); Pie Cavo (arco exagerado del pie) y el opuesto, Pie Plano.

Al respecto la licenciada Gloria Newell Orozco, Fundadora y Presidenta de Piédica, señaló que en nuestro país, de acuerdo a investigaciones realizadas por expertos médicos ortopedistas del IMSS, de 2015 a la fecha, en estados como Jalisco y Yucatán, se estima que el 50% de los mexicanos tiene pie plano y no lo sabe, pero sí lo sufre. Dijo que Piédica tiene como meta principal, que los mexicanos caminen de manera correcta; que eviten el dolor; que no presenten callosidades, dedos en garra o padezcan espolón calcáneo. Así como problemas de espalda baja, posturales y problemas en articulaciones, los que tanto afectan a los deportistas. Ya que de acuerdo a su experiencia, ha tenido pacientes que tuvieron que pasar por el quirófano, para una operación de rodillas, cuando el problema estaba ¡en los pies! Precisó que otro de sus objetivos, es la prevención y que en los niños es básico hacer una valoración de la forma en la que están pisando, para evitarles problemas futuros. Hay pequeños que se caen constantemente. Eso a veces no es perceptible para las mamás, que lo atribuyen al equilibrio. Y si bien todo va ligado, hay que observarlos.

Gloria Newell Orozco ha comentado en segmentos televisivos y conferencias, que una forma de darse cuenta si el pequeño tiene problemas al caminar, es revisando el desgaste de la suela de los zapatos. Eso responderá a interrogantes como: ¿Por qué no le gusta caminar? ¿Será flojera? ¿Tendrá alguna molestia o dolor? El diagnóstico puede realizarse desde los 4 años de edad. Y como el sistema de prevención y corrección, es a base de plantillas personalizadas de un material inteligente, las que van dentro del calzado; éstas además de ayudar a prevenir o paliar la molestia, evitarán que el niño se sienta incómodo y su autoestima se vea afectada, al usar calzado ortopédico.

Comentó que México tristemente tiene el primer lugar en Obesidad Infantil y el segundo lugar en Obesidad en adultos, problemas que se reflejan directamente en los pies, pues hay una evidente sobrecarga plantar, la que evita el correcto desplazamiento de los pies. El pie diabético, también requiere de cuidados específicos, sobre todo cuando hay una neuropatía y puede darse el caso de una lesión. El estudio y diagnóstico, serán capaces de liberar de presión esa zona vulnerable, para evitar un daño mayor.

Finalmente advirtió que la moda suele ser caprichosa y exigir tacones elevadísimos, los que pueden ocasionar dolores de espalda baja, en pantorrillas, tobillos y desde luego en pies, además de hacer de la caminata, una actividad de alto riesgo, debido a esguinces y torceduras. “Pero no se trata de que dejen de usarlos, ya que ciertamente los tacones sí hacen más estética y seductora la silueta femenina, de lo que se trata es de proteger la pisada y el impacto, con plantillas, que al ser personalizadas, darán confort y seguridad al caminar”.

Juanetes (Hallux Valgus)

Un juanete Hallux Valgus es una condición común del pie asociada con una protuberancia prominente en la parte interna del antepié. Los juanetes pueden causar molestias sobre la prominencia, especialmente con zapatos estrechos o apretados. Es común que los juanetes sean hereditarios y que empeoren con el tiempo. La gran mayoría de los juanetes puede controlarse exitosamente con un tratamiento básico no quirúrgico. La cirugía se reserva para los pacientes que tienen síntomas persistentes a pesar del tratamiento no quirúrgico apropiado.

Juanetes

Presentación clínica

Los pacientes con juanetes muestran dolor en la protuberancia que se encuentra en la parte interna del antepié. Sin embargo, también pueden tener dolor debajo de la bola del pie (cerca de la base del segundo dedo del pie). Los síntomas pueden variar desde no tener ninguna molestia hasta dolor intenso al estar de pie o caminar. No existe una correlación directa entre el tamaño del juanete y los síntomas del paciente. Algunos pacientes con grandes deformidades de juanetes pueden tener síntomas mínimos, mientras que los pacientes con deformidades mínimas de juanetes tienen síntomas significativos.

Es muy común que los pacientes con juanetes a menudo tengan un familiar de primer grado que ha tenido un juanete o pie plano. Este puede ser el mayor factor de riesgo para el desarrollo de una deformidad del juanete importante.

El principal problema con un juanete es el hueso en el interno del pie, en la base del dedo gordo, primer metatarsiano; cuando este hueso empieza a desplazarse aún más hacia la parte medial del pie, lejos de los otros metatarsianos y el dedo gordo termina en un ángulo hacia la parte externa. La protuberancia del juanete está formada en su mayoría del mismo hueso que sobresale de la parte interna del pie, y no del crecimiento de nuevo hueso. En casos graves, también puede haber una acumulación de hueso adicional en el sitio del juanete, así como engrosamiento de los tejidos que recubren la prominencia ósea.

¿Cómo identificar el juanete?

El examen físico por lo general revela una prominencia en la cara interior (medial) de la parte delantera del pie. Esto representa la prominencia ósea asociada con la articulación del dedo gordo (la cara medial de la cabeza del primer metatarsiano). El dedo gordo del pie se desvía hacia el exterior (lateralmente) y, a menudo girado ligeramente. Esto produce el descubrimiento de la articulación en la base del dedo gordo del pie (primera subluxación de la articulación metatarsofalángica). En juanetes leves y moderados, esta articulación se puede volver a colocar en una posición neutra. Con el aumento de la deformidad o cambios en la primera articulación metatarsofalángica, esta articulación no puede ser totalmente reducida. Los pacientes también pueden tener un callo en la base de su segundo dedo del pie, bajo su segunda cabeza metatarsal.

Juanetes

Valoración

Si se está contemplando una operación se debe de hacer una radiografía del pie, estos rayos X son típicamente tomadas desde la parte superior  y desde los lados para observar el estado de la articulación del dedo gordo.

Es importante revisar los ángulos, estos incluyen el ángulo de Hallux Valgus que debe de ser máximo de 15 grados, el ángulo intermetatarsiano de hasta 9 grados. A menudo, la medida de la deformidad se correlaciona con el ángulo intermetatarsal, es decir, deformidades leves se consideran de 10 a 15 grados, deformidades moderadas de 15 a 20 grados y deformidades severas son mayores de 20 grados. Es de suma importancia que la medición se haga en una posición erguida bipodal “natural” soportando todo el peso del paciente para evaluar adecuadamente los problemas de alineación asociados con la deformidad del juanete.

Tratamientos para Juanetes

TRATAMIENTO NO QUIRÚRGICO

  • El tratamiento inicial de un juanete debe ser no operativo. Los síntomas a menudo se pueden mejorar en gran medida sin necesidad de una intervención quirúrgica. Dicho tratamiento puede ser:

    • Utilizar un calzado apropiado: zapatos cómodos con suficiente espacio en el antepié, especialmente uno que está hecho de un material blando, tal como el cuero.

    • Espaciador para el dedo del pie: colocado entre el dedo gordo del pie y el segundo dedo del pie puede ayudar a reducir la deformidad del juanete y, de ese modo, disminuir el estiramiento en el tejido medial y la irritación asociada con el juanete.

    • Plantillas ortopédicas personalizadas: Este producto es especialmente útil si los síntomas incluyen dolor de los juanetes ubicado justo debajo de la bola del pie ya que ayudan a el confort y parar que el pie no se siga deformando.

    • Ferulas para juanetes: a menudo se han utilizado para tratar los síntomas asociados con el Hallux Valgus. Estas férulas se usan típicamente en la noche en un esfuerzo para reducir la deformidad del juanete. No hay evidencia que sugiera que estas férulas disminuyen la velocidad a la que se producen deformidades del juanete. Tampoco hay evidencia que apoya claramente su eficacia. Sin embargo, algunos pacientes informan de un buen alivio con el uso de estas férulas.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

La cirugía sólo debe considerarse para juanetes que son dolorosos, ¡NO para la corrección de la apariencia estética! La principal indicación de la intervención quirúrgica debe ser un dolor que no se alivia con el tratamiento no quirúrgico apropiado. Aunque juanetes sin síntomas pueden aumentar de tamaño lentamente con el tiempo, el tratamiento quirúrgico no es recomendable a menos de que los síntomas de dolor se presenten y sean significativos. El tiempo de recuperación prolongado asociado con la mayoría de las operaciones de juanetes, combinado con la posibilidad de complicaciones significa que los pacientes deben ser extremadamente prudentes antes de someterse a la cirugía de juanete por razones puramente estéticas.

Hay muchos procedimientos diferentes que se han descrito para corregir los juanetes. El tipo de operación que el cirujano recomiende para corregir el juanete debe ser dependiendo de la gravedad de su deformidad y la preferencia del cirujano. Hay más de 100 diferentes procedimientos de corrección de juanetes descritos en la literatura ortopédica, para mayor información consulte a su médico.

¿CUÁNDO CONSULTAR A UN ESPECIALISTA DE LOS PIES?

  • Si el dolor en los juanetes persistente después de utilizar plantillas personalizadas, zapatos cómodos y otras medidas no operativas.

  • Si empeora la deformidad del juanete y comienzan a tener repercusiones el segundo dedo del pie alterando su alineación o causa dolor adicional.

El diagnóstico y tratamiento de Piédica puede ayudar a frenar la deformación y el deterioro de los juanetes al igual que aliviar el dolor al caminar.

En Piedica nos especializamos en el diagnóstico de las patologías del pie, la marcha y la biomecánica por medio de alta tecnología. En la mayoría de los casos, nuestro tratamiento por medio de plantillas ortopédicas personalizadas prevé la cirugía, brindando confort y estabilidad a nuestros pacientes. 

Pie plano en niños

El pie plano en niños se le denomina pie plano pediátrico y es muy importante detectarlo de manera preventiva. Los síntomas más comunes son dolor en pies, tobillos, rodillas y limitación durante la actividad cotidianas o deportivas, sin embargo es es común que el pie plano pediátrico también sea asintomático.

En diversas investigaciones se ha observado que el pie plano pediátrico es un precursor de un problema doloroso con el pie plano adulto y los autores aprueba el concepto de que uno debe tratar enérgicamente la condición en la infancia, "el objetivo del tratamiento es la prevención de la discapacidad latente."1

Problemas en pies de niños

Presentación clínica

La mayoría de los niños con pie plano no presentan síntomas, sin embargo pueden percibir alguno de los siguientes:

  • Dolor, sensibilidad o calambres en el pie, la pierna o la rodilla.

  • Incomodidad al caminar o cambios en la marcha.

  • Dificultad con los zapatos.

  • Poca energía al participar en actividades físicas.

  • Retirada voluntaria de la actividad física.

Los pacientes con pie plano pediátrico también pueden presentar; inestabilidad mecánica durante la marcha; marcha en abducción (los dedos del pie apuntando hacia afuera) y valgo de retropié (tobillos vencidos hacia la parte interna).

Cuando se trata de pie plano pediátrico, el ciclo de marcha se puede presentar con sobrepronación en retropié (tendencia del pie hacia la parte interna), incluyendo un ángulo de abducción  y una sobrepronación en la fase media y de propulsión de las articulaciones subastragalina y mediotarsiana.

¿CUÁNDO DEBO DE TRATAR EL PIE PLANO PEDIÁTRICO?

  • Si se presenta algún dolor, o impedimento que limite al niño a realizar sus actividades cotidianas.

  • Cuando existen cambios frecuentes en el nivel de actividad y dolor de cualquier tipo que sean atribuidos a la posición anormal del pie.

  • La presencia de alguna otra patología vinculada a las compensaciones de la marcha.

  • Los cambios en la función dinámica de la marcha asociados con el pie plano.

Tratamientos

Tratamiento no quirúrgico

  • Plantillas ortopedicas personalizadas para niño

  • Terapia física - estiramientos supervisados por el médico y un terapeuta físico.

  • Modificación del calzado.

  • Modificación de la actividades físicas.

  • Aparatos ortopédicos.

En los niños más pequeños, la ausencia de sintomatología es un indicador fiable de la función óptima del pie. El uso de dispositivos prefabricados puede ser apropiado en los casos leves y sin complicaciones. Sin embargo, en caso de presentarse una alteraciones biomecánica es necesario realizar un estudio de la marcha.

Tratamiento quirúrgico
En algunos casos, la cirugía es necesaria para aliviar los síntomas y mejorar la funcionalidad del pie. El procedimiento quirúrgico o combinación de procedimientos seleccionados para su hijo dependerá de su tipo de pie plano y el grado de deformidad.


EXISTEN ALTAS PROBABILIDADES DE ÉXITO EN EL TRATAMIENTO NO QUIRÚRGICO. 


Nota: en en la mayoría de los casos en Piédica no recomendamos el uso de zapato ortopédico ya que inhibe la funcionalidad del pie y del tobillo limitando al niño a realizar sus actividades cotidianas, como jugar con sus amigos.

Lo que nosotros recomendamos es fomentar la propiocepción de la marcha y a correcta formación del arco por medio de plantillas ortopédicas personalizadas, que sean mínimo invasivas, que brinden confort y estabilidad al caminar, de esta forma educamos el ciclo de marcha y no limitamos su movimiento.


En Piedica nos especializamos en el diagnóstico de las patologías del pie, la marcha y la biomecánica por medio de alta tecnología. En muchos casos, nuestro tratamiento por medio de plantillas ortopédicas prevé la cirugía, brindando confort y estabilidad a nuestros pacientes.

Si tienes alguna duda no dudes en contactarnos. 

Contamos con sucursales en toda la república. 

 

*1. Rose GK, Welton EA, Marshall T. The diagnosis of flat foot in the child. J Bone Joint Surg. 1985; (67-B):71-78. - See more at: http://www.podiatrytoday.com/pediatric-flatfoot-when-do-you-treat-it#sthash.NRwNwZBK.dpuf)

Razones por las cuales te duele la espalda al manejar y consejos para evitarlo

El dolor de espalda al manejar es uno de los padecimientos más comunes entre quienes conducimos un auto.

La nula movilidad por largo tiempo y el poco espacio son desventajas en contraste a la conveniencia de usar auto.

Lamentablemente, cuanto mayores nos hacemos solemos necesitar utilizar el auto con más frecuencia, lo cual nos hace sufrir más dolores de espalda.

En este artículo, vamos a revisar algunas de las razones más comunes por las que sufrimos de dolor de espalda al manejar, así como de otras articulaciones. También veremos algunas de las recomendaciones más efectivas para evitar o, en su defecto, paliar los efectos de esta dolencia mientras conduces.

Razones por las que sufres de dolor de espalda al manejar y consejos para evitarlo

tips piédica

1. Manejas con una postura equivocada por una mala posición del asiento

Uno de los errores más comunes es dejarse caer sobre el asiento del auto, sin proporcionar un soporte lumbar adecuado. Esto ocurre con mayor intensidad cuanto más “acostada” sea la postura al manejar.  

Llevar el respaldo del asiento demasiado inclinado hacia atrás provoca que nuestra espalda se arquee y los nervios reciban una presión adicional a la que tienen en una posición poco natural.

Si a esto le añades varias horas al volante, el resultado será una espalda bastante adolorida.

Lo mejor es adoptar una posición adecuada al conducir tu auto.

Lo recomendable es sentarse derecho, con los hombros correctamente posicionados contra el respaldo del asiento.

Una vez acomodado así, hay que presionar los pedales del freno y clutch hasta el fondo, y ajustar el asiento para que las piernas estén ligeramente flexionadas.

Importante: las piernas nunca deben estar completamente estiradas, pues de esta manera son más propensas a fracturas y lesiones durante un impacto, o a provocar cansancio al conducir por mucho tiempo.

Por último, tu respaldo deberá estar ajustado a un ángulo de 100° aproximadamente. Es decir, ligeramente inclinado hacia adelante, de manera que sientas que la parte de tu espalda que está apoyada es la inferior (o lumbar) y no la superior (los hombros y cervicales inferiores). Una vez conseguida esta postura, simplemente debes intentar sentarte de forma que la parte baja de tu espalda esté tan pegada al respaldo del asiento como sea posible y.. listo!

De esta manera, la presión en tu espalda baja disminuirá y te permitirá aguantar más tiempo manejando sin sufrir dolores de espalda.

Si al girar el volante para dar vuelta tus hombros se despegan del respaldo, es probable que estés demasiado inclinado hacia atrás y debas corregir el ángulo del asiento hacia adelante.

Ajusta el soporte lumbar (lo que sobresale abajo del respaldo) para que esté en la curva de tu espalda baja.

Puedes ajustar su altura para que el fondo coincida con tu cintura y después ajusta la profundidad para que llene la curva de tu espalda baja.

Si tu auto no tiene soporte lumbar y vas a hacer un viaje largo, te recomendamos enrollar una toalla y ponerla en tu espalda baja mientras manejas.

2. Manejas con demasiado estrés

Este es un motivo que es poco tomado en cuenta, pero si al conducir estás estresado, tu cuerpo lo resiente.

Normalmente el simple hecho de manejar ya implica cierto estrés. En algunos casos, este estrés “razonable” es hasta positivo, puesto que al conducir tenemos que estar atentos y preparados para reaccionar en poco tiempo. Estar alerta nos puede ayudar a reaccionar más rápido.

Sin embargo, un nivel de estrés excesivo puede ocasionar perjuicios en el cuerpo y la salud. Algunos hechos como el tráfico excesivo, manejar por zonas poco seguras o que no conocemos bien, quedarnos sin batería en el celular y perder el gps o llevar niños provocan un nivel de estrés que empieza a ser contraproducente para la salud en general, al manejar en particular.

Este tipo de estrés excesivo puede provocar tensión o dolor adicional en los músculos, lo cual puede provocar dolores de espalda y cuello excesivamente agudos al manejar, lo cual representa un riesgo adicional de sufrir algún accidente vehicular.

Te recomendamos que, antes de manejar, tomes medidas que te ayuden a manejar con menos estrés:

  • Salir con suficiente tiempo de anticipación.

  • Evitar las horas de tráfico denso.

  • Planificar el viaje antes de salir.

  • Checar que tienes suficiente gasolina para el viaje o cargar al inicio del viaje.

  • Revisar que cuentas con un seguro de auto vigente que te cubra en caso de accidente. Si no tienes uno, te invitamos a cotizar tu seguro de auto en línea con ARCA, con un descuento especial gracias a Piedica.

  • Llevar siempre un cargador en el vehículo para evitar quedarnos incomunicados o sin GPS al manejar.

  • Tratar de realizar viajes largos siempre con un copiloto o acompañante que pueda ayudar a resolver cosas y facilitar el viaje (especialmente viajando con niños).

3. Pasas demasiado tiempo manejando y no planeas las pausas

La razón principal por la que sufrimos dolor de espalda al manejar es que pasamos mucho tiempo en un postura poco común.

Pasar mucho tiempos entado provoca consecuencias físicas a todos los que manejamos, pero ocurre con especial frecuencia en los que se dedican profesionalmente a manejar: choferes, taxistas, camioneros, transportistas, policías, etc.

Al estar sentados tanto tiempo, la parte superior de la espalda se redondea y los hombros se adelantan, provocando dolor en la parte superior de la espalda.

Aunado a esto, al manejar solemos cargar todo el esfuerzo del cuerpo en un solo lado, por lo que se descompensa la carga de trabajo a la que sometemos a nuestras articulaciones.

Por ello es importante darnos descansos de conducir. Lo más recomendable es detenerse cada dos horas para estirar las piernas, la espalda y descansar del estado de concentración en el que vamos al manejar.

Lo mejor es aprovechar las pausas para:

  • Hacer pequeños ejercicios como estirar las piernas o girar las caderas.

  • Estirar los brazos y jugar a tocarte las puntas de los pies.

  • Mojarnos la cara y tomar agua para refrescarnos, especialmente si vamos cansados o es de noche.

  • Comprar líquidos para mantenernos bien hidratados e ir al baño para no crear una tensión adicional.

Todo esto ayudará a que recuperes la concentración y a que la sangre entre en circulación por todo el cuerpo, lo que ayudará también a incrementar tu estado de alerta, muy importante para seguir manejando.

4. Empiezas el viaje sin ajustar los principales elementos de seguridad y circulación

Además de la postura que adoptas, también debes considerar los elementos del automóvil y cómo pueden afectar tu postura.

Por ejemplo, el volante debe estar regulado de tal manera que puedas ver los controles del vehículo sin moverte. Hoy en día casi todos los fabricantes incluyen volantes ajustables en sus vehículos, por lo que es importante ajustar el volante de forma que nuestros brazos puedan ir sujetando el volante con firmeza sin ir completamente estirados y sin que los hombros tengan que ir en tensión. No ajustar el volante correctamente puede provocar dolores en los hombros y brazos simple y sencillamente por no pararnos a corregir la posición del volante.

También debes tomar en cuenta lo ajustado del cinturón de seguridad y cómo está acomodado. El cinturón debe estar siempre recto y pasar aproximadamente por el centro del hombro; mientras que la parte que va por la cintura debe quedar posicionada sobre la cadera. No colocarlo así o utilizarlo de formas equivocadas puede provocar dolores musculares por presiones adicionales.

Es importante también revisar los retrovisores laterales y el central, de forma que podamos verlo con un simple movimiento de la vista y sin necesidad de ir moviendo el cuello para poder ver. Es importante también no bloquear la visibilidad con carga dentro del automóvil para no tener que estar haciendo movimientos innecesarios para poder ver.

Aditamentos como parasoles, descansa brazos o compartimentos deben ajustarse de tal manera que su uso sea lo más cómodo posible.

Recuerda que un viaje es una suma de muchas partes, y la menor incomodidad puede terminar en un grave dolor.

5. Terminas el viaje y descargas todo inmediatamente después de bajarte del coche

Mucho de lo que hemos mencionado aplica para cuando estamos conduciendo, pero recuerda que el viaje es una suma de varios procesos y todos están interconectados.

Así como debes preparar todo para estar más cómodo al manejar, también debes hacerlo para antes y después de conducir.

Por ejemplo, si llevas maletas muy pesadas, no es recomendable cargarlas inmediatamente después de llegar a tu destino. Al contrario, estírate un poco y prepara a tus músculos y a tu espalda antes de hacer semejante esfuerzo.

Lo mismo aplica cuando apenas vas a subirlas al auto. Prepárate un poco y recuerda siempre contar con un punto de apoyo para repartir el peso de mejor manera.

Si la tapa de la cajuela es muy alta, acostumbra a bajarla con ambas manos y usando la manivela indicada.

De esta manera podrás evitar contracturar un músculo y terminar con una visita al fisioterapeuta.

¿Qué puedes hacer si te duele la espalda al manejar?

Si bien ya vimos que el dolor de espalda al manejar es algo común, es importante que no simplifiques tus dolencias.

El dolor puede ser indicativo de algo mucho más serio, como una lumbalgia o una lesión en las cervicales. La lumbalgia es proceso derivado de las lesiones en la columna lumbar y las raíces nerviosas de la espina vertebral.

Incluso, su diagnóstico podría impedir que sigas conduciendo, por ello es importante acudir con un especialista en caso de.

De igual manera, algunas recomendaciones para que la lumbalgia no aparezca o empeore al conducir mencionan:

  • El vehículo debe tener un asiento alto, cómodo, con el respaldo a 100 grados y un buen apoyo del salvacuellos.

  • Evitar sillas bajas, blandas o los cojines debajo de las rodillas.

Al final del día, el dolor de espalda al manejar es algo muy frecuente, pero no por ello debemos aguantarlo.

Siguiendo estas recomendaciones, y tomando en cuenta los causantes, podemos reducirlo y hacer de nuestros viajes en automóvil algo mucho más placentero.